martes, 22 de febrero de 2011

Mal de altura


En 2009, fuí de monitor a un campamento. Ahí conocí lo que se denomina mal de altura. Aunque relacionado con el alpinismo. Este término lo he asimilado para una dolencia psicosomática. Que explicaré a continuación. Destacar que no sufrí un estado alarmante de este mal, que puede llegar a matar.

Es un estado en el cual, el corazón late a un ritmo muy alto, y con cierto dolor de cabeza. Es un estado de excitación, y al mismo tiempo te sientes cansado y agotado.

En ese campamento, a otro monitor le pasaba lo mismo. Su cabeza no paraba de pensar, y era incapaz de dormir. Esto desembocó en una visita al médico. Tomar un ibupofreno y guardar reposo.

Yo acudí también a otro médico. Que me recetó la misma medicina. Pero hizo hincapié en el factor psicológico, como principal síntoma. Me midió el nivel de oxígeno en sangre, y todo estaba bien. Por su gestos entendí: " Estás rallado"

Este estado no sólo se da en la alta montaña. También en un terma podrías llegar a tener el corazón acelerado, a dolerte la cabeza, e incluso a perder el conocimiento. Si tu estancia es muy prolongada, porque el contacto con el calor y los minerales del agua pueden eliminar tus reservas de energía.

Así que si estáis bajos de defensa. Las termas son buenas en pequeñas dosis, pero no en una sesión continuada de más de hora y media.

 Hoy en día la gente a pesar de estar fatigada. Continúa haciendo más cosas. Es frecuente, escuchar como gente dice que no puede parar, y sin embargo no hace nada al respecto. Continúa en una espiral de agotamiento. Porque la sociedad le obliga a producir, incluso, aunque esté sobradamente aprovisionado.

Más allá se estudios sociológicos. Un estado de pensamiento continuado, puede llegar a causar más daño, que veinte maratones.

Mi consejo es que disfrutéis de vuestras actividades y trabajos, sin pensar demasiado, simplemente poned en vuestro cerebro el chip de MODO FLUIDO.

Cierto es, que hay momentos en el que el corazón se acelera. Por una llamada importante, o una charla en público. Pero si nuestro corazón está siempre acelerado, y también nuestra cabeza. Ninguna de las dos podrá descansar de forma que el resto del organismo se fatigará enseguida y fallará.

Un equilibrio entre la cabeza y el cerebro os dará estabilidad. A veces manda uno, y otras otro. Pero los dos a pleno rendimiento es un estado que a la larga puede ser mortal.

No es preciso que no trabajeis; porque como dice un viejo refrán italiano: " Non se muore de lavoro".
Pero es preciso saber que la actividad que realizais no os perjudica.

He visto a un hombre de negocios: conducir con dos móviles en la mano, levantarse a las siete de la mañana, hacer un viaje, asistir a reuniones. Una situación que para mí era estresante, para otras personas puedo no serlo tanto. Es lo que se conoce como estrés bueno o estrés malo. Hay gente que se alimenta de estrés. Pero tarde o temprano, pagarán un precio.

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